El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha confirmado que su gobierno respalda una propuesta para eliminar a Andrew Mountbatten-Windsor de la línea de sucesión al trono del Reino Unido. Esta postura alimenta el debate en Australia y otros reinos de la Commonwealth sobre el futuro papel de la monarquía británica y sus vínculos con la Corona. También plantea preguntas prácticas sobre cómo se acordarían los cambios en las reglas de sucesión entre Londres y los gobiernos de esos reinos.