El 31 de marzo de 2026, medios italianos e internacionales informaron nuevos detalles sobre un robo de tres minutos de pinturas de Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne y Henri Matisse en un museo privado cerca de Parma. Las obras, valoradas en torno a 10 millones de dólares en total, fueron cortadas de sus marcos y sustraídas por ladrones enmascarados, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de las colecciones privadas más pequeñas frente al crimen organizado en el arte. La policía sigue buscando las pinturas y analiza si el robo fue encargado por un coleccionista o está vinculado al mercado negro de arte robado.