Datos observables compartidos por todas las narrativas
El 31 de mayo de 2026, un meteorito explotó sobre el noreste de Estados Unidos con una liberación de energía que la NASA estimó en unas 300 toneladas de TNT. La explosión produjo un fuerte doble estruendo y una brillante bola de fuego, pero no causó daños ni heridos reportados, lo que evidencia la frecuencia con la que pequeñas rocas espaciales entran en la atmósfera terrestre. Los científicos están utilizando datos de sensores y radares del evento para perfeccionar los modelos de objetos cercanos a la Tierra y su entrada atmosférica.