La guitarra de David Gilmour, de Pink Floyd, se vendió en una subasta por 14,55 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord como el precio más alto pagado por una guitarra. Esta venta refleja el fuerte mercado de memorabilia musical rara y la importancia cultural de los instrumentos icónicos. La identidad del comprador sigue siendo desconocida.
Datos observables compartidos por todas las narrativas