Datos observables compartidos por todas las narrativas
Aston Martin afirma que las fuertes vibraciones en el volante, vinculadas a un problema con la batería, podrían obligar al equipo a limitar la participación o incluso a no competir en el Gran Premio de Australia de Fórmula 1 en Melbourne. Los pilotos Fernando Alonso y Lance Stroll advierten que las sacudidas son tan intensas que podrían causar daños nerviosos permanentes en sus manos y brazos, lo que genera temor en el equipo de un retiro anticipado durante la carrera. El personal del equipo describe sentirse “impotente” mientras trabaja en soluciones temporales en Albert Park, aceptando que probablemente no podrán pelear por los primeros puestos.