Datos observables compartidos por todas las narrativas
Moscú vivió su marzo más cálido y seco en 247 años, superando un récord de temperatura establecido hace 18 años. Este clima extremo afecta la vida urbana, la demanda energética y los recursos hídricos de la ciudad. Se espera que el calor continúe durante otra semana, lo que genera preocupación por la persistencia de condiciones secas.