Datos observables compartidos por todas las narrativas
Moscú registró la temperatura más alta en marzo en siglo y medio el 17 de marzo, superando los récords previos establecidos a principios de mes. Este calor extremo afecta la infraestructura urbana, la demanda energética y los servicios de salud pública en la capital rusa. La persistencia de estos picos de temperatura plantea interrogantes sobre la variabilidad climática local y las medidas de adaptación.